miércoles, 29 de julio de 2009

PARÉNTESIS MENTAL EN GUERRERO


La última semana me encargué de hacer espacio para un paréntesis mental de estas vacaciones que no debieron ser, así que tomé un autobús de la Ciudad de México a Tecpan de Galeana, en el estado de Guerrero. De ahí, abordamos un taxi que nos llevó un poco más por carretera. Cruzamos Tenexpa y cruzamos los kilómetros de palmeras y hierba que hay entre este último poblado y la laguna.

Bajamos del taxi y subimos a una lancha que nos transportó del embarcadero directo al estacionamiento para lanchas de la enramada de Don Miguelonche. Así se llega a la Isla de Pájaros, conocida vulgarmente como Playa Michigan a 110 Km del Puerto de Acapulco acurrucada entre una laguna, el océano pacífico y atravesada por la barra donde ambos se conectan.
Palmeras, hierbas, insectos de toda suerte, cangrejos de cualquier tamaño, cigüeñas, lagartijas de colores brillantes, olas impecables del Océano Pacífico.

Comida: camarones al mojo de ajo, a la diabla y empanizados; calamar, pescadillas, huevos a la ranchera, pescados, filetes y mucho Yoli.
Fue en este paréntesis mental que escribí este poema y esta pequeña narración, tan pequeña como una perla que pueda encontrarse dentro de una ostra.

Espero que disfruten y ojalá comenten.
AKS

Narrativa


Augusto y su Pequeño Placer

AKS

Una pulga de playa avanzó esa noche sobre el tablón de madera. Augusto la dilucidó confundida por la luz del mechero caminando sin rumbo aparente alrededor de las colillas, pequeños charcos secos de alcohol, gránulos de arena, el cadáver de un encendedor.

Augusto exhaló de su tabaco una nube de humo grande y concentrada que desvió de tajo la ruta que la pulga llevaba.

Atontada, quizá por la adrenalina que supone escapar, se estampó con el lomo de la edición anaranjada fluorescente. Se desplazó por los bordes del libro, quizá guiada por los cambios abruptos en la luz que produce la intermitencia del fuego, que se resiste a ser vencido por la brisa nocturna del mar.

La pulga encuentra por fin una recta a lo largo del tablón. Comienza a correr.

Unos centímetros adelante se proyecta la sombra de una botella de vidrio de Yoli que hay por ahí.

Augusto sujeta el casco del refresco por el cuello, suspendido en el aire mientras la pulga avanza alterada por las amenazas de una sombra masiva.

Augusto aprieta y enchueca los labios porque está listo para masacrarla.

Brilla en sus pupilas la pícara luz del fuego y sonríe.


Julio 09. Isla de Pájaros, Gue. Mx.

Poesía



Este poema es uno de esos pellizcos que me da la noche cuyos detalles llaman mi atención, e intento plasmar aunque sea un momento de la sensación que me genera el ambiente físico y mental que me gobierna en ese momento.
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Nocturno Guerrerense

A Tijuana, crucemos la frontera. -DNC

Sucedió que se hizo de noche
Y sucedió que el cielo se cubrió de nubes
Húmedas y negras sábanas,
Donde se acurruca este útero terrestre
Entre el agua dulce y el mar.

Nos acurrucamos nosotros
Al calor del mechero que arde
Masticando sílabas como granos de arena
Y exfoliando en nuestra piel remanentes
De viento, sudor y sal.

Sucedió también,
Que la única abertura
En el cielo de la noche,
Fue minúscula y sobre luz de luna,
Cornucopia de luz asomada
mirándonos desde arriba, ictérica.



AKS
Jul. 09. Isla de Pájaros, Gue. Mx.