jueves, 16 de julio de 2009

TRES POEMAS de ABRAHAM SUTZKEVER (Traducción)


EN EL SACO DEL VIENTO

(In torbe funem vint)


Un vagabundo descalzo sobre una roca,
Mientras el oro del atardecer,
Avienta de sí el polvo del mundo.
Del bosque hacia fuera
Extiende su vuelo una ave
Y atrapa tajante lo último del sol.

Un sauce junto al río también hay.

Un camino.
Un campo.
Una palpitante pradera.
Secretos pasos
De hambrientas nubes.
¿Dónde están las manos que engendran maravilla?

Un violín vivo también hay.

Pregunto: ¿qué queda por hacer en este momento,
Oh, mundo mío de miles de tinturas?
A no ser que
Recolecte en el saco del viento
La roja belleza
Y la traiga a casa a cenar.

Una soledad como un monte, también hay.


BAJO TUS ESTRELLAS BLANCAS

(Unter Dayne Vayse Shtern)

Bajo tus estrellas blancas

Acerca tu blanca mano.

Mis palabras son lágrimas

Que en ella quieren descansar.


Mira, oscurece su brillo

Sótano de mi mirar

Y no tengo ni un rincón

Para dártelas a ti.


Todavía quiero, Señor, fiel

A ti confiar lo mío,

Ya que en mi se gesta un fuego

Y en fuego arden mis días.


Pero en sótanos y en hoyos

Llora asesina calma

Corro alto, sobre tejados

Y busco: ¿dónde estás, tú?


La extrañeza me persigue

Por escaleras y patios,

Cuelgo una cuerda averiada

Y así te canto a ti:


Bajo tus estrellas blancas

Acerca tu blanca mano.

Mis palabras son lágrimas

Que en ella quieren descansar.




AQUÍ MISMO ESTOY
(Ot bin ij do)

Aquí mismo estoy, florecido en todo mi tamaño,
Atravesado de cantos como abejas de fuego.
Escuché tu llamado a mí desde los primeros rayos
del alba
Y me dejé a ti a lo largo de la noche, y del polvo, y del sudor.
Ciudades y aldeas de mi se desprendieron,
Un relámpago prendió mi viejo, gris hogar.
Una lluvia disolvió los rojos rastros.
Y me mantuve por tu nombre erguido,
Como frente a un espejo azul de conciencia.
Las manos mías como ramas rajadas
Llaman impetuosas a tus claras puertas.
Los ojos míos, pupilas maravilladas,
Navegan hacia ti como dos velas.
Pero de súbito: la puerta está abierta.
No estás.
Todo se escapó.
No estás.
Queda un poema.
Un tonto llanto.
Un no-se-entiende.



Julio 09. Mx.



*Traducción del idish de AKS. Para dos de los tres poemas se usó el libro The Penguin Book of Modern Yiddish Verse, usando las traducciones del inglés como apoyo para la traducción al español. Unter dayne vayse shtern lo encontré en Internet.

DIÁLOGO EN LA VENTANA (Cuento corto)


Supón que entras en la habitación. Supón también que no te escuchó abrir la puerta. Lo verías a él, al fondo de la habitación, sentado en el segundo piso de una litera viendo hacia fuera, dándote la espalda.

Bueno, podrías pensar que está solo, en un momento de reflexión, viendo hacia la noche. También él pensaba lo mismo mientras exhala el humo y disfruta ver cómo la brisa se opone y lo empuja sutilmente hacia dentro, después de mantenerlo unos instantes como una gran bola de vapor que más tarde le traga el cuerpo.

Pero bien se sabe que la narguila vale más la pena estando acompañado, si es que de algo llega a valer estando solo. El caso es que también pensarías que está fumando solo. Descubrirías que es mentira. Está acompañado, y más de lo que crees. Mantiene un diálogo interesante con los cientos de piojos que moran en su cuero cabelludo.

Al tiempo que esta escena sucede, estos minúsculos seres muerden su cabeza, crecen, se reproducen y ¿por qué no?, también mueren (el peine que le prestaron los argentinos y el lavabo están de testigos). Ciclos enteros de vida suceden en su cabeza mientras unos cuantos días de su vida pasan.

La situación no es tan grave, la comezón no es tanta pero sí constante, además de que los nuevos amigos le están haciendo el favor de escarbar sus ideas, que falta ya hacía.

Así como nosotros hablamos de cosas milenarias como el Éxodo o las Cruzadas o de los mayas, estos insectos le hablan de cómo hace menos de una semana sus patriarcas se establecieron en su cráneo, montados sobre granitos de arena que vuelan por el desierto en cualquier zona del Medio Oriente o en las túnicas vestidas de los vendedores de los mercados.

Le aseguraron que no eran tontos, que sí se dieron cuenta del shampoo-pomada que se puso en la cabeza la última vez que se bañó y que amenazaba con cambiar el pH de su cabello.

Él les pidió disculpas por no poder evitar deshacerse de la comezón antes de que se exagere y contagie a los cientos de personas que lo rodean.

Ya no hay réplica, a pesar de que se escucha un tumulto. El piojo con el cual sostenía la conversación había muerto.

Otra voz microscópica le pregunta qué sabía sobre su padre.

Él se disculpó nuevamente por no poderse acordar de todos los padres de los padres de los piojos que le muerden ahora la delgada capa de piel.

El piojo suspiró de lástima y continuó con sus empresas de piojo, haciendo que él tome una uña y se rasque amargamente.

Otra voz diminuta exigió que se le dejara en paz, que viva y que deje vivir.

Resignado, prefirió no discutir. Siguió mordiendo.

Y con la mandíbula recargada sobre una de las palmas de sus manos siguió exhalando y jugando con el humo y la brisa que ofrece la noche en el corazón del desierto de Judea.



Primavera 07. Jerusalem, IL.

CUENTOS PARA LOS INTERESADOS

A continuación, un índice de los cuentos "largos" que me pueden pedir para que les mande. A diferencia de los poemas, los documentos son más grandes y para el lector se vuelve más práctico recibir un documento de Word:

1. LA FATAL BERENICE (Primavera 09, Mx.)
2. MANERAS DE ABORDAR UN SOMBRERO (Nov. 08, Mx.)
3. LA LEY DEL TRÁFICO (Feb. 07, Egipto-Israel)

ENTREVISTA ESQUIZOIDE (Poema)

*Tilahun en la guardería. (Kiryat Yam, IL. 07)


Me imagino que así
me manejo mejor.
No se,
es que así es un poco
más estético
¿comprendes?
no es solo hacer por hacer,
me gusta coronar
con flores, frutas y laureles
al "hacer",
ese hacer debe ser bello.
Así me lo procuro mejor,
tal vez.

Quizá podría recibir ayuda
o podría diseñar yo mismo
otras maneras de hacer las cosas,
esforzarme un poco más
para ser un poco más técnico,
más funcional.
Pero la verdad es
que al poco tiempo
terminaré haciendo lo que me es natural
y entonces crearé una estructura
que me logre contener,
a mi y a mi espontaneidad expansiva.

Me imagino que lo que hago
es porque es lo que necesito.
Quizá por eso no es
de cualquier otra manera
que pudiera ocurrírseme:
sería poco natural de mi parte.


Junio 09. Mx.