jueves, 17 de diciembre de 2009

¡Buenas noticias!


December 14, 2009


Dear Arturo,

I am delighted to inform you that you are a recipient of the Presidential Merit Scholarship at the University of Haifa for the spring semester of 2010. This scholarship is granted to students who have strong academic backgrounds and demonstrate a strong motivation to study in Israel. We believe that you will greatly benefit from the opportunity to study at the University of Haifa and that you will be an asset to the Haifa community.

Congratulations, and I look forward to welcoming you to campus in January.

Sincerely,


Tamar Vital

Administrative Director

International School

University of Haifa

lunes, 14 de diciembre de 2009

Un poco de poesía social...

El siguiente poema fue escrito en la recta final del curso de Teoría y Práctica de la Psicología Comunitaria, que llevé a cabo a lo largo del último semestre en el Hospital Pediátrico de Tacubaya, supervisado por el inquebrantable espíritu de Zarina Fiorentini. Ahí, nos dedicábamos a hacer acompañamiento hospitalario de niños principalmente quemados. Yo estuve en Urgencias, el primer contacto que tiene un nuevo paciente con el Hospital.

En la práctica no solo estudiamos acerca de la teoría, avances, limitaciones, roles, etc. que hay en este campo de la psicología sino también discutimos y nos enfrentamos a problemáticas sociales, comunitarias y humanitarias en general que se viven en nuestro México.

Este poema habla del dolor, el dolor físico de una quemadura o la enfermedad, el dolor de la marginación en la que viven cantidades industriales de mexicanos, las políticas y legislación tan limitada en materia de salud pública. Todo esto intrincado con un proceso personal que se desencadena desde el día en que uno pisa el Hospital Pediátrico de Tacubaya.

El nombre del poema hace alusión a los Mártires de Tacubaya. El 11 de abril de 1859 las fuerzas militares conservadoras se enfrentaron contra las liberales, desencadenando una masacre en esta zona de la ciudad. La batalla fue ganada por los conservadores, que recibieron órdenes de fusilar a los oficiales militares de las fuerzas contrarias. Entre los masacrados se encuentran grandes cantidades de médicos militares que llevaban a cabo sus capitales funciones con los heridos del enfrentamiento.
Sin embargo, el poema no habla de ellos sino de los Héroes de Tacubaya (ya que están lejos de ser Mártires) que son todos aquellos que acuden a Tacubaya por no poseer siquiera Seguro Social.



Los Héroes de Tacubaya. ´09

En la esquina de las calles
Gaviota y Carlos Laso
Cuadraturas de Tacubaya,
Me senté y te vi.

Te vi bostezar
Y entregarte a tu letargo.
Duerme
Que así se siente menos.
Tu cuerpo tan pequeño
Levanta trabajoso tu pecho,
Cuánto sufrimiento puede caber
En las cuatro paredes de tu santuario…

En la esquina de las calles
Gaviota y Carlos Laso
Entronque de venas y destino cruzado,
Me senté y pensé.

Pensé que el Pueblo hace largas filas
A lo largo y ancho de las calles,
Sube y baja de sierras y montes,
Volcanes dormidos, lagos vecinos,
Veredas y plantas espinosas
Con los niños dormidos
Pensé que aquí están, con el sol en la sien
Aparenta ser apacible
Colmado de tranquilidad,
Pero reverbera por dentro.
Los que escuchamos con atención
Esperamos que asome el magma
Por las comisuras de su boca.

Escupe tu magma
Mexicano
Escúpelo en mi cara,
Ya trataré de retirar las costras
Con las uñas de mis dedos
En el silencio de mi hogar…
Que se levanten columnas de humo
Del campo, de las fábricas y empresas,
De aldeas y ciudades enteras
Que se quemen todos,
¿Qué no ven que igual existe Tacubaya?

Se reparten parches de piel
Todo quedará debajo
O dentro del estómago,
Efervescencia clorhídrica.
En la esquina de las calles
Gaviota y Carlos Laso
Me senté y reencarné.
Salí de mi epitelio desviscerado
Neonato ensangrentado
Y con un cuchillo en la mano.
Era casi como la primera vez:
Aventando el filo
Repartiendo cicatrices
Salpicando las paredes
Con sangre de mexicano,
El Pueblo Ultrajado.

Pero nosotros no somos
No somos como los mártires
Como cuenta la historia Tacubaya.
Nosotros somos héroes
Nosotros conocemos
A niños héroes
Que nadie inventó.

En la esquina de las calles
Gaviota y Carlos Laso,
El corazón en la ciudad
De cuadraturas y venas
De destinos cruzados
Está el Hospital Pediátrico.

Noviembre 09. Mx.
AKS

martes, 8 de diciembre de 2009

Cápsula de Poesía Hebrea en Español

El autor de los siguientes dos escritos es el mundialmente conocido músico israelí Idan Raichel y la traducción al español es mía. Más allá de los arreglos musicales y de la melodía están los versos en sí, que son plenamente líricos, poéticos, evocadores de imágenes mentales y asociaciones tanto simbólicas como afectivas del ser humano que vive como sujeto -como puede apreciarse en el primer poema- y como miembro de un grupo de más seres humanos llamado comunidad o sociedad, como se puede percibir en el segundo poema.

El proyecto musical y artístico de Idan Raichel
incluye tradiciones musicales de muchos grupos de inmigrantes de múltiples procedencias
que componen a la sociedad israelí: yemenitas, marroquíes, hispanoparlantes; sin embargo
es evidente una fuertísima influencia cultural de la judería procedente de Etiopía
en la estructura lingüística, lírica y musical del proyecto.


LE'JAIM.


BEERSHEVA, ISRAEL (Otoño 06).- Mural en el Centro de Absorción "Nurit" en el sur de Israel.
Motivo de la influencia cultural del judaísmo etíope en su proyecto musical.


Los restos de la vida
(She'riot shel ha'jaim)


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Los sueños de los demás
(Jalomot shel ajerim)

Por años todos escapan,
Por años todos regresan
Persiguiendo al sol,
Atrapados en círculos
Todos son complicados
¿Para qué sigues soñando?
Por años ellos lo esconden,
Por años todos saben
Que la piedra dio una vuelta.
En las noches y en los días
Todos están ya hablando
¿Para qué te sigues quedando?

Más vale correr hacia el fuego,
Exigir
No rogar
¿De qué tienes miedo?
No hay qué pensar cuando él dice
Que no hay tiempo más bello,
Trae el día.

Por años ellos preguntan,
Por años ellos no escuchan
Guardando todo en el estómago.
Esto se acumula y se fortalece
Y al final termina
¿De qué estas hablando?

Resulta que siempre callas,
Pero por dentro se consume y se quema todo…
Todas las palabras que se fueron
Las encontrarás en los sueños de los demás.

Por años están abiertos,
Por años permanecen cerrados
Sujetados por el viento.
Cada pena persigue a su manera
Ya viene,
Ya habla,
Todos vuelven a la herida abierta.