jueves, 14 de enero de 2010

Sucesión de poemas...

pruebas de vida
o
siete experiencias radicales
parte I (1-4)





1

Uno mira un lugar agradable
Hecho para humanos
Que van y vienen
Y se sientan a mirar
Cómo es que los sueños pasan.

Senderos de tezontle
Que se ondulan
Por entre jardineras
Iluminadas de rojo,
Amarillo y verde.

La banca con el molde
Del águila y la serpiente nacional,
Los faroles,
La fuente en el centro
Glorieta del diseño
Del espacio humano.

Mira,
Siéntate en ella.
Siéntate y verás
Qué poca cosa
Somos en la vida.
Siéntate sólo y de noche
Y verás que en tus talones,
Brazos y espinillas
Alguien te guarda compañía.


2






3



4



miércoles, 6 de enero de 2010

Tres más para la recta final

Con esta entrada en el blog anuncio la recta final de los días que no debieron ser, ya que estos llegan a su fin dentro de catorce días, el 20 de enero del 2010 para ver qué nuevas cosas se dan pie en los días y meses que están por venir. Mientras, los dejo con dos preversos y un tercer poema.


Las noches que preceden a la luz del sol



Provocación




La conquista

Pero si esto es un gran pedazo de hielo
Flotando a través de la ventana.
Definitivamente es alcanzable
Está tan cerca que quiero tocarlo
Y dejar mi piel ahí pegada
Cianótica por el frío.

Mi mente desconfigurada
Manda a mis dedos, uñas y manos
A la aventura de la conquista.
Los dedos transitan
Al vacío azul de vida
Que se torna en hielo mismo
Que con su solidez de muerte
Me empuja a la conquista.

Ahí en la cima
Es donde perdí los dedos
Que cayeron uno, dos, tres,
cuatro y cinco al vacío
y luego siguieron los demás.
Se me separaron las muñecas,
Cachetadas de frío
También al vacío.
Levanté los brazos
Los vi
Y en vez de manos –
Montañas de frío.

El día que pueda tocarte
Sentirás montañas de frío,
Porque la montaña con su fértil pastizal
Se traspapeló y ahora –
Sólo desiertos de frío
Que sellan mis labios
Que me impiden susurrarte
Lo que hay de mi
Bajo la superficie del mar.


jueves, 17 de diciembre de 2009

¡Buenas noticias!


December 14, 2009


Dear Arturo,

I am delighted to inform you that you are a recipient of the Presidential Merit Scholarship at the University of Haifa for the spring semester of 2010. This scholarship is granted to students who have strong academic backgrounds and demonstrate a strong motivation to study in Israel. We believe that you will greatly benefit from the opportunity to study at the University of Haifa and that you will be an asset to the Haifa community.

Congratulations, and I look forward to welcoming you to campus in January.

Sincerely,


Tamar Vital

Administrative Director

International School

University of Haifa

lunes, 14 de diciembre de 2009

Un poco de poesía social...

El siguiente poema fue escrito en la recta final del curso de Teoría y Práctica de la Psicología Comunitaria, que llevé a cabo a lo largo del último semestre en el Hospital Pediátrico de Tacubaya, supervisado por el inquebrantable espíritu de Zarina Fiorentini. Ahí, nos dedicábamos a hacer acompañamiento hospitalario de niños principalmente quemados. Yo estuve en Urgencias, el primer contacto que tiene un nuevo paciente con el Hospital.

En la práctica no solo estudiamos acerca de la teoría, avances, limitaciones, roles, etc. que hay en este campo de la psicología sino también discutimos y nos enfrentamos a problemáticas sociales, comunitarias y humanitarias en general que se viven en nuestro México.

Este poema habla del dolor, el dolor físico de una quemadura o la enfermedad, el dolor de la marginación en la que viven cantidades industriales de mexicanos, las políticas y legislación tan limitada en materia de salud pública. Todo esto intrincado con un proceso personal que se desencadena desde el día en que uno pisa el Hospital Pediátrico de Tacubaya.

El nombre del poema hace alusión a los Mártires de Tacubaya. El 11 de abril de 1859 las fuerzas militares conservadoras se enfrentaron contra las liberales, desencadenando una masacre en esta zona de la ciudad. La batalla fue ganada por los conservadores, que recibieron órdenes de fusilar a los oficiales militares de las fuerzas contrarias. Entre los masacrados se encuentran grandes cantidades de médicos militares que llevaban a cabo sus capitales funciones con los heridos del enfrentamiento.
Sin embargo, el poema no habla de ellos sino de los Héroes de Tacubaya (ya que están lejos de ser Mártires) que son todos aquellos que acuden a Tacubaya por no poseer siquiera Seguro Social.



Los Héroes de Tacubaya. ´09

En la esquina de las calles
Gaviota y Carlos Laso
Cuadraturas de Tacubaya,
Me senté y te vi.

Te vi bostezar
Y entregarte a tu letargo.
Duerme
Que así se siente menos.
Tu cuerpo tan pequeño
Levanta trabajoso tu pecho,
Cuánto sufrimiento puede caber
En las cuatro paredes de tu santuario…

En la esquina de las calles
Gaviota y Carlos Laso
Entronque de venas y destino cruzado,
Me senté y pensé.

Pensé que el Pueblo hace largas filas
A lo largo y ancho de las calles,
Sube y baja de sierras y montes,
Volcanes dormidos, lagos vecinos,
Veredas y plantas espinosas
Con los niños dormidos
Pensé que aquí están, con el sol en la sien
Aparenta ser apacible
Colmado de tranquilidad,
Pero reverbera por dentro.
Los que escuchamos con atención
Esperamos que asome el magma
Por las comisuras de su boca.

Escupe tu magma
Mexicano
Escúpelo en mi cara,
Ya trataré de retirar las costras
Con las uñas de mis dedos
En el silencio de mi hogar…
Que se levanten columnas de humo
Del campo, de las fábricas y empresas,
De aldeas y ciudades enteras
Que se quemen todos,
¿Qué no ven que igual existe Tacubaya?

Se reparten parches de piel
Todo quedará debajo
O dentro del estómago,
Efervescencia clorhídrica.
En la esquina de las calles
Gaviota y Carlos Laso
Me senté y reencarné.
Salí de mi epitelio desviscerado
Neonato ensangrentado
Y con un cuchillo en la mano.
Era casi como la primera vez:
Aventando el filo
Repartiendo cicatrices
Salpicando las paredes
Con sangre de mexicano,
El Pueblo Ultrajado.

Pero nosotros no somos
No somos como los mártires
Como cuenta la historia Tacubaya.
Nosotros somos héroes
Nosotros conocemos
A niños héroes
Que nadie inventó.

En la esquina de las calles
Gaviota y Carlos Laso,
El corazón en la ciudad
De cuadraturas y venas
De destinos cruzados
Está el Hospital Pediátrico.

Noviembre 09. Mx.
AKS