Con esta entrada en el blog anuncio la recta final de los días que no debieron ser, ya que estos llegan a su fin dentro de catorce días, el 20 de enero del 2010 para ver qué nuevas cosas se dan pie en los días y meses que están por venir. Mientras, los dejo con dos preversos y un tercer poema.
Las noches que preceden a la luz del sol
Me gustas sobre todo en la madrugada
Cuando hasta la noche nos deja en paz.
Me gusta que mires a la luna
Y el efecto de luz solar
Que tienen los segundos de tacto,
De contacto recatado
Que tiene mi existir
Con el tuyo.
Pautado, mesurado
No sé porqué.
Pero me gusta el amanecer
Y lo espero con ansias,
Infinito insomnio
Cada noche que precede
A la luz de tu sol.
Cuando hasta la noche nos deja en paz.
Me gusta que mires a la luna
Y el efecto de luz solar
Que tienen los segundos de tacto,
De contacto recatado
Que tiene mi existir
Con el tuyo.
Pautado, mesurado
No sé porqué.
Pero me gusta el amanecer
Y lo espero con ansias,
Infinito insomnio
Cada noche que precede
A la luz de tu sol.
Provocación
Caminando en cualquier lugar
El viento estrella contra tu pecho
Un bulto de papel
Arrugado por el tiempo.
Soy yo
Buscando tu corazón
Bajo tu ropa interior.
Si me abres
Leerás la tinta
Sobre mi fondo blanco:
“Nos vemos mañana”.
El viento estrella contra tu pecho
Un bulto de papel
Arrugado por el tiempo.
Soy yo
Buscando tu corazón
Bajo tu ropa interior.
Si me abres
Leerás la tinta
Sobre mi fondo blanco:
“Nos vemos mañana”.
La conquista
Pero si esto es un gran pedazo de hielo
Flotando a través de la ventana.
Definitivamente es alcanzable
Está tan cerca que quiero tocarlo
Y dejar mi piel ahí pegada
Cianótica por el frío.
Mi mente desconfigurada
Manda a mis dedos, uñas y manos
A la aventura de la conquista.
Los dedos transitan
Al vacío azul de vida
Que se torna en hielo mismo
Que con su solidez de muerte
Me empuja a la conquista.
Ahí en la cima
Es donde perdí los dedos
Que cayeron uno, dos, tres,
cuatro y cinco al vacío
y luego siguieron los demás.
Se me separaron las muñecas,
Cachetadas de frío
También al vacío.
Levanté los brazos
Los vi
Y en vez de manos –
Montañas de frío.
El día que pueda tocarte
Sentirás montañas de frío,
Porque la montaña con su fértil pastizal
Se traspapeló y ahora –
Sólo desiertos de frío
Que sellan mis labios
Que me impiden susurrarte
Lo que hay de mi
Bajo la superficie del mar.
Flotando a través de la ventana.
Definitivamente es alcanzable
Está tan cerca que quiero tocarlo
Y dejar mi piel ahí pegada
Cianótica por el frío.
Mi mente desconfigurada
Manda a mis dedos, uñas y manos
A la aventura de la conquista.
Los dedos transitan
Al vacío azul de vida
Que se torna en hielo mismo
Que con su solidez de muerte
Me empuja a la conquista.
Ahí en la cima
Es donde perdí los dedos
Que cayeron uno, dos, tres,
cuatro y cinco al vacío
y luego siguieron los demás.
Se me separaron las muñecas,
Cachetadas de frío
También al vacío.
Levanté los brazos
Los vi
Y en vez de manos –
Montañas de frío.
El día que pueda tocarte
Sentirás montañas de frío,
Porque la montaña con su fértil pastizal
Se traspapeló y ahora –
Sólo desiertos de frío
Que sellan mis labios
Que me impiden susurrarte
Lo que hay de mi
Bajo la superficie del mar.

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Aprecio mucho tu perspectiva en extremo onírica! Y la parte del principio la "1"... pero dónde está tu perspectiva judío-mexicana? Qué tan importante es para ti ser mexicano, bueno, no sé si lo seas. Espero puedas contestarme: rolang_3a@hotmail.com
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