Poema de la CebollaYo también quiero escribir un poema
Acerca de una cebolla.
Y empezaré así:
Érase una vez una mujer
Que buscó en sus cajones
El más filoso
De entre todos los cuchillos.
De su alacena alcanzó la tabla de madera
Donde pica lo que no le parece.
Me sacó cebolla
Del bolso del delantal
Y sobre la tabla
Me atravesó, decisiva.
Hela ahí abierta
Cual ventana veraniega
Ahí está su dibujo transparente:
El hígado
La hiel
Y el nervio vago
Cargando todo el peso
En el hombro
Cayendo abajo.
La lucha se hace
Día a día en la almohada
En las guerras
En levantamientos civiles
En la calle o en la escuela
O en la tabla de picar –
Donde hoy le toca a esta cebolla
Perecer bajo el brillo angosto del cuchillo
Que la quiere fragmentar.
(Pero de pronto
algo llama su atención,
una atmósfera morada
un azabache palpitar
que se filtra conmovedor
Acerca de una cebolla.
Y empezaré así:
Érase una vez una mujer
Que buscó en sus cajones
El más filoso
De entre todos los cuchillos.
De su alacena alcanzó la tabla de madera
Donde pica lo que no le parece.
Me sacó cebolla
Del bolso del delantal
Y sobre la tabla
Me atravesó, decisiva.
Hela ahí abierta
Cual ventana veraniega
Ahí está su dibujo transparente:
El hígado
La hiel
Y el nervio vago
Cargando todo el peso
En el hombro
Cayendo abajo.
La lucha se hace
Día a día en la almohada
En las guerras
En levantamientos civiles
En la calle o en la escuela
O en la tabla de picar –
Donde hoy le toca a esta cebolla
Perecer bajo el brillo angosto del cuchillo
Que la quiere fragmentar.
(Pero de pronto
algo llama su atención,
una atmósfera morada
un azabache palpitar
que se filtra conmovedor
desde los intersticios
hacia el espacio sideral)
hacia el espacio sideral)
Monólogo de un reaccionario franco
Salgamos a la calle a hacer ruido
Con la música de nuestros huesos
Y de los trastes
Cucharas y pyrex
Que hay en las cocinas.
Salgamos a tronarnos las articulaciones
Como los fuegos artificiales
De las fiestas de cada fin de semana
En el pueblito que está a tres cuadras.
Hacer ruido a esta hora
Hacerlo por hacer
Por chingar tocar las bocinas
Y la noche castrar en la guillotina.
Caigamos en la misma posición
Que los monstruos de nuestras pesadillas:
Chingar
Chingar por chingar
Por no poder entender
Que un cuerpo para ir adelante
Necesita de ambos hemisferios del cerebro
Así como de ambas piernas
Para poder caminar.
Y entonces la Revolución
Se tapa ojos-boca-y oídos
Como los tres monos
Que nada tienen de humanos,
Como los del cuadro
Que el doctor tiene colgado
Sobre las paredes estériles
De su consultorio blanco.
Con la música de nuestros huesos
Y de los trastes
Cucharas y pyrex
Que hay en las cocinas.
Salgamos a tronarnos las articulaciones
Como los fuegos artificiales
De las fiestas de cada fin de semana
En el pueblito que está a tres cuadras.
Hacer ruido a esta hora
Hacerlo por hacer
Por chingar tocar las bocinas
Y la noche castrar en la guillotina.
Caigamos en la misma posición
Que los monstruos de nuestras pesadillas:
Chingar
Chingar por chingar
Por no poder entender
Que un cuerpo para ir adelante
Necesita de ambos hemisferios del cerebro
Así como de ambas piernas
Para poder caminar.
Y entonces la Revolución
Se tapa ojos-boca-y oídos
Como los tres monos
Que nada tienen de humanos,
Como los del cuadro
Que el doctor tiene colgado
Sobre las paredes estériles
De su consultorio blanco.
Octubre 09. Mx.
AKS - Sukot

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