viernes, 4 de septiembre de 2009

POEMA: Las Murallas de Jericó




LAS MURALLAS DE JERICÓ


La pared de cera se derrite,
me derrito yo con ella;
lo sé porque mi rostro
se estira lentamente
atraído por la gravedad
del abismo.
Mis dedos pueden percibir
el contacto suavemente adhesivo,
templado y transpirante
en mi cara de cera,
surcada por ella,
endurecida y clara
mientras más arriba uno vaya.

La pared de cera se derrite
y con ella mis sentidos,
emocionados y exaltados
por una sola golondrina,
profeta de primaveras
que quizá sólo existan
en las venas de mis días
y en las horas de mis versos,
intentos ineptos a veces
de descifrar todo,
incluyéndote a ti
y a mi locura infinita
que nunca deja dormir.

En cambio doy vueltas y vueltas,
tantas que a veces
no hay dónde ir.
Aún así no me canso,
no me canso, no me canso;
no me canso hasta no llegar
a no se dónde,
y en el inter doy vueltas
y vueltas y vueltas
alrededor de ti,
de los demás y del espejo,
tantas y tantas vueltas
como para que solo haga falta
el toque del cuerno
para lograr hacer caer
las murallas de Jericó.

Mi furia por Dios aplaste
los escombros de Jericó,
por haber enterrado consigo
el único secreto mío
que jamás conoceré.



Sept. 09. MX.

1 comentario:

  1. En tus palabras, siempre sabias: "El muro se cae pero gracias a ello el pueblo hebreo hace su entrada a Kanaan". Cuando algo cae algo mas surge y desde q cae Jerico, el pueblo judio regreso a su tierra. Fue el primer lugar al q llega despues de q les entregaron la ley. " Para crear un pueblo hubo q derrumbar jerico...asi para crearse a uno mismo".

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